Esta receta me la pasó Toñi y es como se hace en su casa desde siempre. Los ingredientes son sencillos basados en elementos de la cocina cotidiana y la preparación fácil, solo se requiere un poco de tiempo. Este verano nos lo preparó en su casa de Viavélez para que aprendiésemos. Comentaba que algunas veces se aprovechaba el tocino sobrante del caldo y que así era mejor porque estaba casi deshecho y se incorporaba bien a la masa. Muchas gracias, Toñi, por la paciencia para enseñarnos.
ingredientes:
200 grs de tocino ibérico sin veta, 250 grs de azúcar, 500 grs de harina de maíz de molín de agua, 300 grs de cebolla, 1 litro de agua, 5 hojas de berzas.
preparación:
se pica la cebolla muy fina y se reserva. Luego se pica el tocino ibérico (sin parte carnosa) en trozos muy pequeños.
En una olla se echa el litro de agua y se pone a hervir, cuando llega al punto de ebullición se añade la cebolla y el tocino y -una vez que rompe a hervir- se pone a fuego lento y se deja cocer una hora.
Se prepara un molde rectangular (sirve la fuente del horno) y se cubre con hoja de berza, reservando un poco para luego aplastar la masa en el molde.
Una vez cocido se añade el azúcar y se incorpora bien y cuando esté la mezcla tibia se añade el harina, revolviendo bien para que no queden grumos. El resultado ha de quedar consistente, si es preciso se añade un poco mas de harina.
Se pone a calentar el horno a 180º (yo he puesto en bóveda con calor por arriba y por abajo).
Se añade la mezcla al molde forrado con hoja de berza (si no hay berza pues un papel de hornear sirve, pero Toñi dice -y ella es la que sabe- que el resultado no es el mismo) y se introduce en el horno, previamente calentado, durante una hora. Es necesario comprobar un poco antes porque las temperaturas de los hornos algunas veces nos juegan malas pasadas. Ha de quedar dorado. Una vez cocido se saca del horno y se tapa con un paño. Se consume tibio.
En el supuesto que sobre algo pues se puede tomar frío, pero -para mí- su mejor sabor es templado. La pinta no puede ser mejor:
NOTA.- como queda muy grasiento y eso para un trabajo duro de campo no importaba, pero ahora no nos hace falta, lo mejor es cocer la cebolla con el tocino y escurrirlo y luego pasarlo a una olla con 1 litro de agua y seguir el proceso. Nuestro hígado nos lo agradecerá.


